¿Su invitado tiene alergias alimentarias? Sea un afitrión estrella.

La sociedad y el protocolo dictan que cuando recibimos visitas, es el deber del anfitrión ofrecer comida, atender a nuestro invitado, servirle y un sin fin de normas sociales más, pero cuando nuestro comensal es un paciente con alergias alimentarias, estas normas de etiqueta varían considerablemente.  

Conozca aquí cómo atender a su comensal con alergias. Se lo contamos en esta entrada.

Atendiendo invitados con alergias alimentarias.

Empecemos por la empatía.   El paciente alérgico que atiende una actividad social o va a su restaurante, va preocupado por su salud, incluso por su vida misma, la cual podría estar en peligro.

Algunos incluso se abstienen de participar de las actividades por sentirse incomprendidos, inseguros y en riesgo. Esto deriva en sentimientos de soledad, aislamiento y rechazo.

Cinco consejos básicos para ser el anfitrión estrella.

1. El menú.

Consulte sobre las necesidades alimentarias de sus comensales, se sorprenderá, muchos de ellos ocupan adaptaciones.

Planee el menú contemplando las restricciones, a veces es sencillo adaptar las preparaciones. Entre más natural la cocción, más fácil es la adaptación.

2. Comida para compartir.

Ábrase a la opción de pedirle que lleve algo para compartir que pueda ser consumido por los demás.

3. Discreción.

Ayúdele a pasar lo más desapercibido posible. Consúltele sobre normas de seguridad que necesita que tengas con su comida y síguelas al pie de la letra.

NUNCA oculte información ni tape un error que se haya cometido con relación a estas indicaciones. Es mejor decir que la preparación se echó a perder que darle algo que pudo haber estado en contacto con el alérgeno. Recuerde: para un paciente alérgico es mejor pasar un ratito de hambre que poner su vida y salud en peligro.

4. Apertura para la supervisión.

Muchas veces la persona alérgica deseará supervisar o incluso realizar la preparación de los alimentos. Si los alimentos no se cocinan en el lugar de la actividad, acceda a contactarle con proveedores de alimentación para que pueda aclarar sus consultas de primera mano. No bote las etiquetas, es posible que quiera revisarlas.

5. No se ofenda si decide no comer. Acepte un agradecimiento genuino.

No se ofenda si aún con su esfuerzo por acomodarse a las restricciones de su comensal, decide llevar su comida y no consumir lo que le prepararon. Es un mecanismo de autoprotección y a veces, cuando recientemente hubo exposición, no podemos exponernos ni siquiera al riesgo de contaminarnos nuevamente.

Le aseguramos que el comensal estará tan agradecido como si se hubiera deleitado con su comida. Las circunstancias le guiaron a abstenerse de comer fuera.

Lo más importante.

Al fin y al cabo tener a esa persona especial en su evento a pesar del riesgo de salud que podría significar para ella y el hecho de hacerla sentir segura, incluida y querida, es una gran muestra de cariño mutuo.   

¡Valore el momento, la presencia, la inclusión, más que la comida!

Si necesita ayuda para organizar un evento apto para comensales con alergias alimentarias, no dude en solicitar ayuda a Alergias con Amor.

¿Su invitado tiene alergias alimentarias? Sea un afitrión estrella.

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