Maternidad y alergias

La maternidad cuando tu hijo es alérgico. Si ya por sí sola la maternidad es un cambio de vida, cuando se trata de ser madre de un niño alérgico, las cosas se pueden volver más retadoras. En esta entrada comparto consejos para vivir este proceso como una familia unida y empoderada.

Un respaso por mi experiencia

Tengo un día marcado en mi memoria: recuerdo llegar a nuestra casa por primera vez con Elena, al cuarto día de nacida. Esa primera noche dormí 40 minutos en total. Me dije a mi misma: ¡Hijole, esto de ser mamá es más duro de lo que pensaba!, pensando que era la norma.

A los dos o tres días recuerdo a mi mamá diciéndome: esto no es normal, un bebé come y duerme, Elena no para de llorar y no duerme nada. Así han sido todas nuestras experiencias con Elena, fuera de la norma.

Algunos recuerdos de esos días…

Estaba cansada, falta de sueño. Tenía que sacar fuerzas adicionales para una iniciar una nueva forma de alimentación, cocinar en casa al 100% y aprender a sobrevivir por día, jamás pensar en el más allá.

Aunque no lo crean, existe un impacto grande en cómo las personas allegadas, amigos y familiares reaccionan ante nuestro nuevo estilo de vida. Esto es difícil de entender si no lo has vivido. Les quiero compartir cómo sobrevivimos a esta transición de alimentación con restricciones.

10 consejos para vivir feliz con restricciones alimentarias.

1. Lactancia y dieta.

Si le han dicho que la mejor manera de manejar las alergias alimentarias es iniciar con una dieta libre de alérgenos, es cierto. PERO, debe haber un diagnóstico médico que indique qué es lo que debe dejar de comer.

Al dejar de consumir lo que le hace daño al bebé, los malestares irán disminuyendo paulatinamente. Puede durar hasta un mes, los síntomas se mantendrán durante estos días, deben ir mejorando semana a semana. Si no lo hacen, hable con su médico.

Por favor no aconseje a dejar la lactancia ni critique a quien la deje. Hágase guiar por especialistas actualizados que le apoyen en la toma de decisiones. La mayor parte de las veces la lactancia es posible y recomendada.

2. Relevando a mamá.

No se resienta si mamá o papá no quieren que los releven. Les explico porqué. Un bebé alérgico llora sin parar. Este llanto no es llanto de malacrianza o de sueño, es llanto de dolor. El bebé no se siente bien.

En muchos momentos de llanto, por más tips, ideas o estrategias que usted pueda aportar, el bebé solo se calmará con papá y mamá. No somos mamás y papás gallinas, somos mamás y papás agotados que queremos disminuir la cantidad de horas de llanto. Pronto se sentirá mejor y lo podrán chinear todo lo que quieran, se los prometo.

3. Sólo es cólico, se escucha decir…

Todos los bebés tienen cólico y se mejora a los tres meses. Es la famosa hora tatá. No es para tanto… eso le pasa a todos los bebés ¡Cuántas veces escuché esto!

Las personas piensan que uno exagera cuando dice que lloran 5,6,7,8 horas seguidas… Tristemente es real. Y si bien es cierto, sí hay gran mejoría a los tres meses, pero no por casualidad.

Hay mejoría ya que el sistema digestivo madura y no está tan crudito. En bebés alérgicos, el cólico es parte de los síntomas, sin embargo cuando un bebé llora más de 3 horas va más allá de un cólico. Los bebés alérgicos lloran porque su intestino presenta inflamación, les duele.

4. Coma un poquito, no pasa nada, nos dicen por ahí.

 Esto aplica para dos puntos de vista en el cual la frase es empleada.

En la dieta de la madre.

El cuerpo humano es asombroso. Es increíble como el mínimo gramo de alérgeno consumido se ve reflejado en el bebé. Aquí les dejo las razones por las que debemos evitar los alérgenos:

  • Para que el bebé se sienta bien y la más importante para la superación de la misma alergia.
  • Entre menor la exposición mayor probabilidad hay de superación.
  • Toda contaminación tardará como mínimo 3 a 7 días en ser superada y bebé se sentirá mal todo este tiempo.

Cuando bebé ya come.

Aunque le de un poquito de reacción, el eliminar el alérgeno por completo por un tiempo permitirá la superación de esta alergia.

Prevenga una reacción anafiláctica. No exponga al bebé a reacciones. Siempre consulte con su médico sobre la introducción de alimentos.

5. Lavado de manos y limpieza. 

Sí, hacemos que todas las personas se laven las manos. Lo más irónico de todo es que lo último que nos importa son los gérmenes.

La única forma comprobada de eliminar los alérgenos de las manos y boca es el adecuado lavado de manos con AGUA Y JABÓN. Por favor, NUNCA pruebe, sople o comparta comida con un niño alérgico, los alérgenos que aún están en su boca son peligrosos para él. No se sorprenda de que lavemos con agua y jabón los juguetes compartidos.

No somos mamás histéricas. Somos mamás de niños alérgicos que cuidamos de su bienestar.

6. Cocinando sin alergias. 

Una de las limitaciones más grandes que tiene una dieta por alergias es la vida social.

Tenemos la dicha de que existen las loncheras y las hieleras personales. Siempre andamos con una. Si bien nos morimos de ganas por comer cosas nuevas. No tenga miedo de cocinarnos, pero por favor pregúntenos todo. No dé nada por sentado y no se sienta mal si preguntamos mucho.

7. ¿Hasta cuándo va a dar de mamar, no le parece que ya es muy grande? 

Para empezar, no es problema de nadie cuánto tiempo amamantamos a nuestro bebé. Creános, algunas de nosotras no deseamos andar con un bebé de 1 a 2 años pegado a la teresa. Es agotador.

Ahora, volviendo a las alergias, tome en cuenta que la alimentación de un bebé con alergias es diferente. La introducción de alimentos en un bebé con alergias es lenta. Muchos bebés necesitan de la leche materna como apoyo a su nutrición, debido a que en ocasiones las opciones de alimentos se ven limitadas.

8. Siga indicaciones. 

Si le dejan a cargo de un bebé con alergias, siéntase halagado. La familia confía mucho en usted. Haga todas las preguntas necesarias, principalmente todas las que empiecen con ¿qué hago en caso de…?

La regla de oro: NO LE DÉ NADA DE COMER al bebé si consultarlo a los papás.

Si hay un «accidente» con algún alimento, informe con calma a la familia, esto hará que no se vuelvan locos buscando la causa si aparecen síntomas.

9. ¡Ahorita pasa y todo se olvida! 

Tal vez es cierto, pero como familia, estamos tan abrumados con el presente que pensar en que «todo se olvida» o que «pronto pasará» es difícil. No nos invite a esos pensamientos, es posible que no nos esté aportando nada positivo.

Ayúdenos a disfrutar el presente, a sentirnos seguros e incluídos.

10. Familia informada. 

El pilar fundamental de esta ecuación es la familia. Una familia informada sobre qué es una alergia, sus implicaciones, cuido y manejo; es una familia unida.

Busque fuentes de información confiables. Asesórese con profesionales de la salud actualizados. Busque apoyo en pacientes con experiencia, que usted vea que son un modelo a seguir. Evite acercarse a ambientes de miedo y auto-diagnóstico o auto-restricción.

La maternidad con alergias es una maternidad atípica. Es una experiencia retadora día a día y de mucho aprendizaje. Tanto detalle puede llegar a ser emocionalmente cansado así que dentro de todas las variables debemos sacar lo mejor de la experiencia.

Tener una actitud positiva y educar a nuestra red de apoyo será muy valioso en esta experiencia. Y sí… sabemos que posiblemente las alergias se superen, y conforme crezcan mejoren pero esto es futuro, lo importante es poder llevar el hoy con una sonrisa.

¡Muchas gracias a todos ustedes que apoyan a sus familias con alergias alimentarias! Nos hace muy felices tenerlos cerca y sin ustedes este camino no sería igual.

Maternidad y alergias

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